Jolla, no seas malévolo

Jolla, no seas malévolo

Contexto Histórico y Nacimiento de Jolla

Corría el año 2010, y las noticias en el panorama móvil no eran de las más alentadoras, salvo para Android. El otrora poderoso Nokia, ahora temblaba viendo como su posición de mercado era eclipsada rápidamente por Samsung, que de la mano de Android y los nuevos dispositivos, se encontraban revolucionando todas aquellos mercados no cautivos (como sucede con el público consumidor de los productos Apple) y deseosos de poseer la nueva tecnología.

Nokia perdía terreno, y era momento de reaccionar de alguna forma, y no sólo Nokia, sino que Intel veía como los procesadores ARM eran los preferidos indiscutidos del nuevo Hardware de los mal llamados teléfonos inteligentes, razón por la cual estos dos gigantes prefirieron unir sus esfuerzos en crear un sistema diseñado para dispositivos de hardware limitado,como por ejemplo los netbooks y los teléfonos celulares, naciendo el proyecto que fue conocido como Meego. La Fundación Linux vio con buenos ojos el proyecto por lo que también decidió subirse al carro de Intel y Nokia, y darle algún que otro patrocinio al nuevo sistema.

Recuerdo haber visto un dispositivo de esos en mi ciudad en una tienda de retail por allá cerca del 2012. Era bonito y barato, comparado con las soluciones Windows.

En el mundo de los smartphones; Nokia, durante el mismo año 2011 anunció un teléfono de gama alta para la época, llamado N9, de un diseño muy bonito, compacto y con una interfaz de usuario bastante bonita, con características bastante avanzadas para la época.

Pero el CEO de Nokia ya había iniciado por esos tiempos las tratativas con Microsoft, dejando al nuevo “buque insignia” abandonando su propia plataforma en favor del empredimiento de Microsoft llamado Microsoft Mobile, al cual ya le habían dedicado una gama completa de dispositivos, la conocida gama “Lumia”; por tanto, el equipo detrás de Meego fue desvinculado, y el N9 fue casi una curiosidad histórica.

La alianza de Microsoft no funcionó bien para éste último. La plataforma móvil nunca tuvo el éxito esperado y Microsoft terminó desmantelando la división de móviles, despidiendo a casi 20.000 personas.

Sin embargo, los desarrolladores detrás de Meego no se quedaron con los brazos cruzados y fundaron su propia compañía, llamada Jolla

Jolla: Comienzos Auspiciosos

Reuniendo el remanente de sus indemnizaciones; la gente detrás de Meego, se basó en el sucesor de éste, Mer, para crear su propio sistema operativo, llamado Sailfish,que simplemente es Mer con una UI basada en gestos en lenguaje QT, QML y HTML5.

Dicha interfaz recordaba bastante a Meego en su versión Harmattan, lo que conquistó a los decepcionados del rumbo que tomó Nokia, y fue bastante aprovechado por la compañía en sus campañas por internet.

Durante el 2013 se anunció el primer dispositivo Jolla; el smartphone del mismo nombre.

Todo iba viento en popa. El sistema funcionaba, e incluso se podían ejecutar ciertas aplicaciones Android, debido a la existencia de una capa de compatibilidad que emulaba la máquina virtual DALVIK, lo que , a diferencia de Firefox OS, permitía correr el tan socialmente necesario whatsapp lo que prevenía que gente que devolviera los dispositivos por no usar la famosa aplicación. ¿Cómo se había logrado tal maravilla?

Con el poder de Internet.

Financiamiento y Campañas Publicitarias

Nada es más complicado para una empresa que recién se está iniciando que conseguir financiamiento con el fin de desarrollar sus productos y captar inversionistas, sobretodo en el caso de ser una pequeña y desconocida empresa.

Las decisiones de Nokia dejaron un mercado cautivo especialmente compuesto por europeos dedicados a la tecnología, que vieron con malos ojos y una especie de traición a los propios principios que llevaron a Nokia a llevar la industria de los celulares a las masas por más de una década; respondiendo con toda su fuerza al llamado de Jolla a las campañas de recaudación de Fondos Comunitarias por Internet (crowdfounding); iniciando la primera durante 2013, con el fin de lanzar su smartphone.

Al parecer, la estrategia había funcionado. Jolla había construido una naciente comunidad, sobretodo, volcándose al mercado de nicho compuesto por desarrolladores jóvenes con bastante poder adquisitivo que querían algo diferente a la opción de Masas Android, algo, más parecido a GNU/Linux como pudiera obtenerse. Todo esto les dió confianza para iniciar su segundo proyecto comunitariamente financiado: la tableta (?) Jolla.

La campaña de la tableta Jolla

Durante Noviembre de 2014, Jolla dio el puntapié inicial a una campaña financiada comunitariamente para recaudar la cantidad de US$380.000 dólares para comenzar la fabricación de una tableta que sería entregada a partir del año de 2015, utilizando la plataforma de financiamiento comunitaria IndieGoGo.

Prácticamente , en menos de 24 horas, habían reunido la cantidad de US$ 1.089.378, reuniendo en total la cantidad de US$ 2.571.382 reunida gracias a los aportes de 21.633 personas,lo que significó alcanzar una cantidad 6,5 veces superior a la esperada por la campaña, lo que daba para presuponer que los plazos y tiempos prometidos podrían cumplirse a cabalidad, y las entregas comenzarían a partir de mayo de 2015.

Sin embargo todo cambió…

Habían llegado las fechas anunciadas en la campaña, y la compañía comenzaba a mostrar ciertos retrasos que provocaron entendible nerviosismo en los contribuidores a la campaña.

Tras sucesivos retrasos, la Compañía manifestó que tenían ciertos problemas con la fábrica a cargo de las tabletas Jolla y que la mitad del dinero recaudado se había destinado al desarrollo de la nueva Versión de Sailfish. La desazón era palpable en el blog de Jolla.

Menos de 1000 tabletas fueron fabricadas y exitosamente entregadas a los mantenedores de la campaña.

La molestia y el desprestigio fueron grandes. Jolla creó procedimientos para devolver dinero a los afectados, lo que demoró prácticamente un año. Dichos métodos consistían en la posibilidad de realizar las devoluciones en cuotas o mantener el monto dentro de la compañía como anticipo para comprar productos Jolla.

La pequeña comunidad se fragmentó. Se unió a ello, el anunció de que por el momento Jolla se iba a dedicar a licenciar el software a terceras compañías, más que hacerlo por sí misma.

jollaty

Actualidad

El Nuevo proyecto de Jolla, y el que me motivó a escribir la entrada, es la creación de imágenes de Sailfish para distintos dispositivos Android, por un monto de €49,90.

Sin embargo, dicha imagen no tiene soporte para radio fm, ni para bluetooth y el soporte técnico sólo dura un año.

Al compararlo con trabajos hechos por los mismos cocineros de ROM que lo hacen sin cobrar un céntimo y con mucho mejor soporte, incluso recurriendo a la ingeniería inversa, demuestran, según mi punto de vista; que es un precio excesivo para las funcionalidades que ofrece.

Pensamientos Finales

Creo que lo peor que pudo pasar para los posteriores proyectos financiados de este método es la pérdida de confianza que se género en los proyectos alternativos para la creación de Hardware y Software de forma satisfactoria.

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